Al filo del recuerdo
que horada los huesos
se desnudan los meses.
El viento se cuela en el hueco
de un jacarandá
y lleva mi voz.
La bruma opaca el cielo.
Y ahora
los mendrugos de lluvia
sobre las hojas
aquietan la sed de gaviotas
que sobrevuelan las olas eróticas
que se mecen,
mientras despierto en tu playa
con los pies llenos de arena.
© Patricia Edith Graziadei

Muchas gracias,Gustavo.Abrazo.Patricia Graziadei
ResponderEliminarEstá precioso Patri,felicitaciones!!
ResponderEliminarMuchas gracias.No veo tu nombre.
EliminarBello poema de una gran artista: Patricia Graziadei
ResponderEliminarMarta Cristina Peralta
Muchas gracias,querida Marta.Cariños
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