Es de humo la paz de los silencios
siempre habrá un roce
que alborote la memoria.
Las manos, la lengua
un gesto y el susurro
de las horas lánguidas.
No hay que mensurar
las palabras no dichas
esas se graban a fuego
debajo de los párpados.
Como si fuera fácil
nombrar los dolores.
Como si no doliera
desterrar los pájaros.
© Marta Elena Guzmán
Precioso Marta.
ResponderEliminarExcelente
ResponderEliminarAhh, la belleza de lo no dicho en las palabras dichas en poema.
ResponderEliminarChapeau poeta♥️🌱
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