BARCO
Barco, por qué navegas
en las aguas rojas
de mi espíritu.
Ahora, tu sombra
que un día vi
ni siquiera aparece.
Han robado, acaso,
el espíritu y el mundo
tu timón.
Barco, entonces,
¿por qué navegas las aguas
que no eran tuyas?
Ahora, cómo llamarte
si apenas es un roce
tu viaje.
Por eso, espíritu,
interrumpe ya su andar
y tráemelo.
© Adelina Lo Bue S.
Adelina muy lindo
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