Una flor que duerme sobre el agua
Hundo mi cara en tu regazo
para espantarme este miedo de seguir con
vida
sin saber que esperar mañana.
Cierro mis ojos y te contemplo;
pareces una flor
que duerme sobre el agua
me aferro a esa imagen
como si fuera la última
que mis ojos vieran
me aferro a la suave luz que
emerge
de tu cuerpo oscuro
Agradecido
desato tus alas
y me ofrezco de alimento.
© Sergio Antonio Chiappe Riaño
Cuánta belleza en estos versos, Sergio. Delicado lirismo. Un placer leer tu poema.
ResponderEliminarGracias, Sergio.