cuando baja el sol
huyo a la casa del hombre que amo
no hablamos del tema
pero sí le pido
–es importante–
hacer el amor
como si se tratara de un conjuro
soy igualmente enérgica
y prolija
lo beso
me saca la ropa
lo beso de nuevo
doy y recibo
consciente de la lucha
en la dorada intermitencia
del tiempo.
© Natalia Leiderman
Bellísimo
ResponderEliminarBendito conjuro dorado!
ResponderEliminarSaludo desde Córdoba