Cerrar los ojos
Cuando Jédde habla de Siria
cierra los ojos y llora con la boca,
frota las manos ajadas
busca la caricia de otras manos,
abre el corazón
-baúl inviolable de recuerdos-
Jédde habla
y
tiembla
y camina
para acortar la distancia.
Cuando Jédde habla de Siria
cierra los ojos
frota las manos
besa la
frente de su madre y
llora.
*Jédde: mi abuelo.
© Miry Sarkis
Muchas gracias, Gus querido, por compartir este poema de " El desierto en mi sangre", que acabo de presentar. Abrazo!
ResponderEliminarTremendo y hermoso, Miry. Gracias! Jime Cano
ResponderEliminarGracias, Jaime querida!
Eliminar¡Muy profundo!
ResponderEliminarMyriam Arcerito
Muchísimas gracias, abrazo!
EliminarEl llanto como recurso frente a la impotencia!! Gracias Miry!! Liliana Corredera
ResponderEliminarLili querida, gracias a vos por el comentario! Abrazo!
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