Tu sei come una terra
che nessuno ha mai detto.
Tu non attendi nulla
se non la parola
che sgorgherá dal fondo
come un frutto tra i rami.
La terra e la morte (l945-l946)
Entre los ramos
Hay un olor a flores
cortadas en el campo;
con olor a chinitas salvajes
van a verlos y el sudor las abrillanta.
Es octubre y lastima la resolana
entre los fresnos y el aire está tan quieto
y es tan azul allá a lo lejos...
Es domingo y yo no tengo dónde verte.
Sólo esta palabra como un fruto
entre los ramos y este olor salvaje
que regresa, desde chicos ajenos
y mujeres gordas
con pañuelos.
© María Teresa Andruetto

Hermoso poema
ResponderEliminarLeonor Mauvecin
Bello poema.
ResponderEliminarAnahi Duzevich Bezoz
Qué quiebre sorprendente y bello en los últimos versos...
ResponderEliminarGracias!
Aura Re
Bello poema y con mucha frescura
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