El aire entra y sale de mí
al ritmo del aire que hace sonar
las hojas de los árboles cuando camino
por las subidas y bajadas de calle Saavedra.
Son pocas las personas que me cruzo a esa hora:
la mamá con el hijo de doce
las chicas con guardapolvo de la escuela especial
la señora de pelo blanco y corto
los labios pintados, una bolsa en la mano
el hombre bajito de mirada torva.
Llevo los oídos cansados,
la única música es la del viento
contra los motores de los autos
contra mis propios pensamientos.
Una terapéutica en las oleadas
que trae el mar gélido
a veinte cuadras de casa
aun cuando lo niego
una y otra vez,
una caricia, un roce
una cura provisoria.
© Carolina Bugnone
Hermoso hermoso queirda Caro. ♥️
ResponderEliminarMuchas gracias! ♡
EliminarCaro
Bellísimo, Caro 💓
ResponderEliminarGracias, Andrea! ♡
EliminarSentido y profundo poema Carolina.
ResponderEliminarGracias! Saludo desde Córdoba
Gracias, Alfredo! Un abrazo desde Mar del Plata
EliminarSí. La vida, nada más y nada menos y tus ojos para mirarla y tu sensibilidad para contarla. Gracias.
ResponderEliminarAlicia Márquez
Muchas gracias, Alicia!
Eliminar"esa cura provisoria"...qué hermoso! Me encantótu poema!
ResponderEliminarMuchas gracias, Silvia! ♡
Eliminar