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25/6/19

Poema de Aníbal Costilla



LA LLOVIZNA SE DETIENE 

La llovizna se detiene en el aire: 
no necesita caer para recibirla. 
Está ahí, como un racimo blanco. 
Extendemos las manos para tocarla, 
con cuidado, como si pudiera quemar 
como chispas que saltan del carbón encendido. 
Los lapachos ya no sentirán el espasmo, 
sus flores también caen en violeta lluvia 
sobre el suelo y por debajo de la luz. 
Pronto el rocío encenderá las lámparas 
cuando el sol vencido se desplome
detrás de las lomas inalcanzables.
               


© Aníbal Costilla

11 comentarios:

  1. Bienvenido Aníbal a este sitio que pretende difundir a poetas contemporáneos. Abz, Gus.

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  2. ¡Muchas gracias, estimado Gustavo! Es un honor formar parte de este espacio tan importante y necesario para la difusión de la poesía. Abrazo inmenso.

    Aníbal Costilla

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  3. Hermosura de poema!

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  4. Muy bellas imágenes. Bienvenido a este espacio. Un abrazo. Adriana Dirbi Maggio

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  5. Bienvenido Aníbal, con este bello poema sobre la llovizna.
    Ana Romano.

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  6. Muchas gracias por sus comentarios y buenos deseos. ¡Abrazo grande a todos!
    Aníbal Costilla

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  7. un poema en movimiento! muy bello. bienvenido! susana zazzetti.

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  8. Hermoso poema. Por estos días hace falta, como esa llovizna, detenerse. Ella ayuda. Verónica M. Capellino

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  9. Muchas gracias por sus conceptos, por el mimo. Abrazo grande de luz.

    Aníbal Costilla

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  10. Bienvenido!! La lluvia tiene lo suyo.

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