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26/8/16

Poema de Eugenia Cabral




LA NIÑA TIENE MIEDO DE SU PADRE
que está de espaldas a ella.

El padre anhelaría volver la cabeza
hacia el rostro
de los que susurran su destino.

La anciana separa los granos buenos
de los muy buenos
y deja los malos para la vecina.

El cielo se desplaza de derecha a izquierda
como un film tras una ventana de utilería;
al fondo del cielo se ven –disminuidos
por la perspectiva –los altos picos de los Andes.


© Eugenia Cabral

3 comentarios:

  1. silenciosos testigos, los picos de los Andes. Nada cambia porque todo esté en el mismo lugar. La rutina reinicia ad-infinitum su giro en el miedo de la niña, y más, y más. Bello marco para el muestreo sesgado de las miserias humanas.
    Abrazo, Marta Ortiz

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  2. qué bien, si Existe una escritura femenina, es es la tuya.
    muy bien
    W.M.

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