Poema de Isabel Llorca Bosco
EL ROSTRO INVISIBLE
TÚ eres, Señor, mi herencia. Tú eres mi único bien.
Libro de los Salmos. Salmo 16
Con la frente alta (para ser enteramente vista)
vuelvo la mirada al ángulo impreciso
donde se apoya sin esfuerzo.
Busco con los ojos un espacio
desocupado por todas las cosas.
No hay sombra ni luz, no es abierto ni cerrado:
es el lugar del rostro visible del Dios invisible.
Qué profundidad y poder de abstracción
las del pueblo
que mereció el favor de un Dios así.
El Dios vivo. El innombrable. El que es.
Y lamento decir “Dios” ya que proviene del griego “de Zeus”
Decía no llamar “padre” más que a uno, que está en los
cielos,
y que nosotros somos hermanos.
Decía no llamar “maestro” más que a Él, porque Cristo es
guía.
Rabí, sé que quisiera parecerme a Vos,
aunque la higuera siga sin dar fruto
y esté vieja y con la savia seca.
Rabí, pese a no haberme desecho de todo
para adquirir el bien mayor,
siento que envío mi escritura
a un reino que “no es de este mundo”
Vos llegaste a gente desesperada de esperar.
Llegaste con la belleza extrema de tus parábolas,
con tu dificultosa concepción del perdón,
con tus críticas y tus misericordias,
con el amor al amigo hasta morir por él,
con una familia por
encima de los grupos consanguíneos,
con tu difícil oración al Padre Nuestro,
que yo todavía me siento sin valor para rezarla completa.
Rabí, gracias por venir hasta lo más intimo que tengo.
Ya caminamos con pasos de Navidad
desde todos los desiertos de arenas cansadas,
porque el reino del amor empieza en este mundo.
Tu rostro se ha empañado por los siglos
de crueles
equivocaciones fuera y dentro de la Iglesia.
Que en el silencio de la noche cante el ángel
al unísono con el pastor.
Sé que pese a lo que los hombres digan,
el padre y el maestro son “mi herencia”.
© Isabel Llorca Bosco
Imagen enviada por la autora del poema
4 comentarios:
Hola, Isabel. Gracias por tu texto lleno de amor por la vida y de esperanza. Me encantó eso de mandar "la escritura a un reino que no es de este mundo", que habla de la trascendencia sagrada de la palabra. Un abrazo. Adriana Maggio
Profundo y precioso. Un beso ISA! Dolores Pombo
La Fe y el Respeto aunque no se esté seguro del todo pero sin fe, cómo vivimos y cómo partiremos?.
palabras para reflexionar, es bueno leerte y compertir, Isabel.
Felicidades
Betty
La fe es la evidencia de lo que no se ve.
Besos
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