Páginas

5/2/12

Poema de Roxana Palacios



Cada tanto las cosas cambian de lugar

y empezamos a mirarlas sin angustia,
nos convertimos en nuestra propia madre
solícita y atenta;
descendemos al sótano
donde el desorden es perfecto:
volvemos a ser niños,
volvemos a estar muertos,
rayo del Padre donde todo converge;
ser hábito, nadie para ser cierto.

© Roxana Palacios

13 comentarios:

  1. me encantó el poema, su sencillez y ese llevarte al fondo para darte una cachetada que te despierte!
    realmente hermoso, gracias por compartirlo
    francisco

    ResponderEliminar
  2. Desciendo al sótano del palacio(s) de Roxana & celebro.

    ResponderEliminar
  3. Bien Roxana, una de las que mueve cosas.


    abrazo
    Elisabet

    ResponderEliminar
  4. David Antonio Sorbille dijo...
    Querida Amiga: es muy grato leerte y aprender de tu magia para seguir disfrutando el camino de la poesía.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Querida Roxana, muy buen poema en su gradación creciente. El hábito, la rutina, el cambio y las transformaciones y el magistral retroceso. Me han hecho pensar los primeros versos, en estas lejanas afinidades, en la Casa Usher de Poe, cuando para liberarse de la profunda depresión que le inspira la casa, mira su imagen en el lago, porque a veces los mismos objetos vistos de otra manera cambian la angustiosa tristeza. Ën el poema, el orden pefecto del cosmos, y el desorden perfecto del sótano y el orden del desorden y el juego.Un poema apasionante, pleno de connotaciones, con una adecuada y hermosa ilustración.
    Un abrazo y estemos en contacto
    Isabel Llorca Bosco
    Isabel Llorca Bosco

    ResponderEliminar
  6. Roxana, ese descender al sótano de vértigo, excelente!!

    Besosssss

    ResponderEliminar
  7. Me sentí sumamente identificada y maravillada con este poema. Gracias Roxi. Un abrazo


    Lily Chavez

    ResponderEliminar
  8. Descender al sótano, donde todo es desorden, volver a ser niños, volver a estar muertos. Renacer con un hálito nuevo.
    Abrazos
    Maria Cristina Fervier

    ResponderEliminar
  9. ¡Uf! ¡Poemón, Roxana!
    Me dejaste temblando.

    Un abrazo,
    Alicia Márquez

    ResponderEliminar
  10. Bueno, qué decir, amiga: tan hondo, tanto descenso, tanta profundidad, tanto vuelo. Vos sabés lo que es para mí tu poesía. Te quiero mucho.

    ResponderEliminar
  11. Qué precioso poema, Roxana!Y qué verdades las que vas compartiendo, verso a verso.
    En algún momento de la vida nos ilumina la verdad de lo humano de nuestros padres, de sus dimensiones y las nuestras, de la finitud de todos, de nuestra pequeñez y nos volvemos o intentamos serlo por lo menos, más amorosos con uno mismo y con los demás. Podemos asomarnos a la indefensión de la infancia con menos miedo, podemos animarnos a la oscuridad de nuestros sótanos internos y al tiempo anterior a nuestra vida ahí donde sólo cuenta el deseo/amor del otro soñándonos.
    "Volvemos a estar muertos", para poder recordarnos que vivir es un don maravilloso y perecedero que debemos honrar.
    Un abrazo!
    Amalia Zacoutegui

    ResponderEliminar
  12. Querida Roxana: claro poema de sentirse viva, con el hoy y el mañana, para que el ayer nos haya servido de algo. Aprendo con tu poema y ese zapato me queda bien desde el tiempo que lo mire... Te abrazo fuerte,
    María Paula Mones RUIZ

    ResponderEliminar
  13. gracias por sus comentarios, amigos!; gracias, Gus, por la constante difusión y tu cariño. Ro

    ResponderEliminar