MUNDOS
Hoy leí que el telescopio James Webb
miró a Júpiter más cerca que nunca,
descubrió su piel de virgen anciana a
trescientos
millones de kilómetros.
Mundos que expulsan.
Mundos que se hacen memoria.
Imagino un astronauta:
se prepara en la nave
a trescientos millones de kilómetros
desciende sin apuro, naranja contra el
viento,
y su traje de espuma brilla como un santo.
Imagino que pone un pie en el suelo de
ceniza
y antes de darse cuenta
llega junto al caballo que bebe
al borde del río.
© Francisco Rapalo
.jpg)
"Y su traje de espuma brilla como un santo". Precioso.
ResponderEliminarAbrazo, Fran!
Caro Bugnone