Mediodía de noviembre
El aire muele herrumbre y poesía
y canta en las barriadas que recorro:
es siempre lo imperfecto de aquellas
fábulas
Abrir los ojos y ver la luz que deja pasar
el cortinado,
difumada en modorra y pensamientos.
Ver los años como débil plenitud,
memoria de acertijos y de espejos.
Ahora partiré. Hay tierras cálidas
en donde, acaso, el corazón tenga cabida
y halle la sed, en mínimos espacios,
su compasión reciente y limitada.
Inútil es contar el sucedido
que todos ya conocen:
los labios bajan a la soledad
de la que únicamente vuelven
honores que enamora el caos.
Vivir en libertad, y no morir.
Y no morir aún.
© Fernando Sánchez
Zinny
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Prístino poema...encierra sabiduría!
ResponderEliminar"Ver los años como débil plenitud,
memoria de acertijos y de espejos..."
Abrazo desde Córdoba