Cuando el mar parecía inalcanzable
vemos el horizonte dibujado frente a
nosotros
en la orilla blanca, con los pies mojados
el
mar nos recibe
nos nombra con su sal y su misterio
nos devuelve deseos dormidos
hundidos en un lugar recóndito
el cielo abre su azul radiante
reluce la belleza del paisaje
y cae el peso del tiempo
el
cuerpo se relaja
flota en aguas transparentes
nadar es conocer
el idioma de las mar
calma la furia
nos aleja de la realidad
y
de la penumbra.
© Ivana Szac
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Magnífico poema Ivana...
ResponderEliminar"el mar nos recibe y nos nombra con su sal y su misterio..."
Tus palabras lo perfilan en su belleza y esplendor
Gracias!