todas
la piel de diciembre
se infesta de ampollas
arden los huesos rotos
se inundan los corazones
todas las gargantas fosforecen
sangran los sexos
miles de voces como sirenas
rajan la noche
y la parten para siempre—
diciembre es un punto sin retorno
/una puerta se abrió/
todas somos una
negras, blancas, altas, flacas
gordas, bajas
madres, viudas, solteras
divorciadas, gritonas
sumisas, calladas
viejas, jóvenes
todas fuimos violadas
todas estamos gritando
todas estamos unidas
en un llanto vivo
que nos funde y nos confunde
ya no hay silencio posible
ya no hay sombra eterna
el miedo es una herramienta
aquí estamos
estas somos
todas juntas
© Valeria Verona

Este poema va al centro del hueso. Bravo, poeta.
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