El árbol de los ahorcados
He oído la voz del árbol detrás de la
niebla,
conozco el ruido de las hojas cuando caen.
Los ahorcados se balancean de espaldas al
sol,
veo sus sombras en la hierba,
escucho el canto de los pájaros negros.
En cambio, Dios
no escuchó nada,
en cambio, Dios
cerró los ojos.
Reconozco el ruido que hacen las hojas,
las marcas de la soga alrededor del cuello.
Veo los pies de los muertos,
veo mis propios pies.
© Sergio Antonio
Chiappe Riaño
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Terrible poema Sergio! Es un poema temible. La primera vez que lo leí, pensé en los esclavos negros, pero han ahorcado a tanta gente, que la verdad puede ser cualquiera el que dice. Excelente poema!!
ResponderEliminarHola Anónimo. Si! Es un poema terrible!! Gracias!! Saludos desde Bogotá
EliminarBravo Sergio.
ResponderEliminarImpecable e implacable poema.
Saludos desde Córdoba Argentina
Gracias Alfredo. Abrazo desde Bogotá
EliminarTremendo poema. Gracias. Fabiana León
ResponderEliminarBuenas tardes amigos. Gracias por su lectura. Abrazo fuerte desde Bogotá
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