Bocanadas
Puedes comer todo de mi boca
mi risa, mi voz, mis silencios,
mis dientes, mi lengua, mi saliva…
Puedes avanzar paladar adentro
hasta tocar con tu lengua
el badajo de mi úvula
y la campanilla llame a recreo.
Insaciable
no puedo darte más
o si,
puedes saciarte comiendo mi boca
Y así, además, evitás
que yo me coma la tuya.
© Salvador Verzi
Un poema muy sugerente.
ResponderEliminarAbrazo.
Ana Romano
Erótico poema que por suerte no cae en la grosería y termina, además, con humor.
ResponderEliminarAbrazo,
Alicia Márquez
Gracias por los comentarios 😊
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