Condena
La tierra que sofoca
es un lento morir
jugando
en la hora de la iguana
un chiquero
donde la risa es tormento
felicidad del infierno
el verdor de las escamas
se apaga
en la sombra de una reseca infancia
el niño y la iguana
son dos condenados
es decir
una esclavitud
© Dora González
Muy bueno, Dora,
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ResponderEliminarProfundo poema querida Dora. Placer leerte.
Abrazo grande.
Alicia Márquez
Muy bueno,Dorita.Cariños.Patricia Graziadei
ResponderEliminarFelicitaciones Dorita. Hermoso. Soy Su Cattaneo.
ResponderEliminarMuy bueno Dora!
ResponderEliminarSiempre es un placer leerte, querida Dorita! Te abrazo ❤️
ResponderEliminarTremendo poema de hondo decir!
ResponderEliminarPatricia Alonso.