Espejismos
El agua abre círculos
bajo el rostro de Narciso.
El reflejo sostiene su mirada
y la recorre.
Muestra un cementerio,
un orden de lo ancestral.
Rostro y reflejo se funden
como el hierro en la fragua.
Narciso no se reconoce
en esa alquimia.
Una geografía de espasmos
describe su lucha.
El recuerdo de pútridos naranjos
y retorcidas herrumbres
desarma su belleza.
En sus ojos,
la muerte.
Negadora.
Familiar.
© Alejandra Boero Serra
Narciso se refleja en las lagunas del alma...
ResponderEliminarMuy bien dicho Alejandra
Abrazo grande
uf!!!!! qué profundidad ese reflejo de Narciso, en lo que se ve y lo que niega. Tremendo Ale. Un abrazo
ResponderEliminarclaudia
No se reconoce. Muy profundo.
ResponderEliminarPrecioso poema, Alejandra. Me encanta tu estilo. Me conmovió ese reflejo que sostiene la mirada y ese Narciso que no se reconoce. Gracias por compartir.
ResponderEliminarAna
Logrado poema, de alcance y certeza. Muy bueno Alejandra, felicitaciones.
ResponderEliminarCristian Jesús Gentile