De noche huelo el miedo de mi madre.
Veo brotar entre lo verde un agua oscura,
atraviesa el jardín
llega a la puerta de entrada a la cocina
y crece
hasta cubrir la mesa, el almanaque.
Sigue hacia el pasillo en un torrente
deja la casa ahogada en
sí misma
y el jardín sin fin, como única tierra.
© Ana Lafferranderie
Es un poema muy visual. Impacta desde la profundidad de sus colores.
ResponderEliminarMuy bello, Ana.
Silvia
Ana, hermoso poema!
ResponderEliminarQué potente poema. ❤️🌱
ResponderEliminarUN POEMA LLENO DE IMÀGENES. me encantò.
ResponderEliminarAnahì Duzevich Bezoz
cada inágen e novimiento es un iebo asombro. bellísimo. susana zazzetti
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