Desagües
I.
Una plaza desierta. Tres columnas —que no sostienen nada,
salvo, a cierta distancia, el cielo (un cielo gris, acerado). “Tormentoso” —se
diría, si fuera real, si su naturaleza pudiera decirse atravesada por el
tiempo.
II.
Una plaza desierta. Una bola de billar —que pasa en zigzag
tocando las tres columnas, y luego desaparece por el rosado cuenco del día, por
el desagüe de un sol que dibuja su escuadra de luz en el vacío de la tarde.
© Mercedes Roffé
Hermoso texto. Pauli
ResponderEliminar♥️🌱
ResponderEliminarBello, muy bello, Mercedes. Abrazo. Fabiana León
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