duelo migratorio
escucho la lluvia caer sobre el techo de chapa
la red de tu saliva salpica mi cuerpo
soy un charco
el jardín se llena de agua y nacen ríos
todo el aguacero va corriente abajo por mis piernas
la calle está inundada
miro por la ventana el torrente y su fuerza
arrastra bolsas de basura, hojas, ramas, tus palabras
floto en los recuerdos de la pampa húmeda y sus tormentas
añoro la que fui en el hueco de tu risa
hoy todo es un desierto—
mi piel baldía
mi cuerpo seco
© Valeria Verona
Bello poema Valeria. La lluvia y el deseo. La humedad de tu río y sus tormentas. Bravo!
ResponderEliminarMuy buen poema Valeria
ResponderEliminarBuen año
Saludo desde Córdoba
Bellísimo poema Valeria Verona!! El juego entre el afuera y el adentro, el clima y lo espiritual es maravilloso!! me gustó muchísimo!!
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