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17/1/26

Poema de Osvaldo Rossi

 


COMER UNA MANZANA es sacrificarla,

privilegiar nuestra vida a la de ella,

decidir, como un dios, que ha llegado su turno.

Comer una manzana y convertirla

en sangre, en vigor, en accidente,

en poderoso azar,

en materia que piensa, en poesía.

Comer una manzana es un túnel a la infancia,

al párrafo bíblico,

a la pregunta y al tatuaje de la respuesta.

Comerla sin confusión, sin dudas,

transformarla en masa, en mezcla, en azúcares,

en pasiones no previstas.

Comerla fresca, entera, con cáscara,

sentir el placer de su sabor, el sonido inconfundible,

su voluptuosidad en la mordida,

y hacerla propia, íntima, necesaria,

hacerla una con uno.

Conferirle un propósito, una trascendencia.

 

Pero aun así,

comer una manzana

es sacrificarla.

 

© Osvaldo Rossi

18 comentarios:

  1. OSVALDO, QUÉ MARAVILLOSO POEMA..CUANTOS TEMAS ROZA TANTAS IMAGENES. CHAPEAU POETA. ♥️🌱

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  2. Hermoso, Osvaldo. Comparto ese dilema de vidas...

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  3. De cômo un acto banal puede transformarse en poesîa. Bravo! Pauli

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  4. Hermoso y lucido poema.Gracias
    Leonor Mauvecin

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  5. Hermoso y lucido poema
    Leonor Mauvecin

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  6. Hermoso poema, querido Osvaldo Rossi, pero desde ya que seguiré comiendo manzanas porque no creo en esa idea del sacrificio o la condenación del fruto, jaja. Te felicito, querido amigo, y te abrazo, Elena Eyheremendy

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  7. Es así. Un sacrificio. Pero la manzana no lo sabe. Creo.
    Ella se da, entera y roja, o verde y ácida y somos felices.
    ¡Hay tantos sacrificios que se dan, todos los días! Este es chiquito. E insisto, ella no lo sabe. Creo.(Eso sí, hay que agradecerle)
    Abrazo,
    Alicia Márquez.

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  8. Borges decía que la poesía es una experiencia estética de descubrimiento. Gracias, Osvaldo querido, por mostrarnos tu "cocina" poética.

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