Ganarle a la lluvia
(y con un libro de Liliana Lukin entre mis manos)
I
En noches cerradas
sabemos ganarle a la lluvia
deseo y placer
carne del mismo fruto.
En noches cerradas
nuestros ojos migran hacia huellas
de una biografía
intraducible.
Y la humedad de un tiempo
clandestino
moja sus pies en versos
inconclusos.
En noches cerradas
el viento desata silbidos
casi una plegaria sobre
copas de malbec.
Casi una pregunta:
para qué la noche si no es para
entender el propósito
de la muerte.
Para qué si no es para liberar el deseo
de las últimas palabras
antes de convertirnos en tierra.
© Marisa Godoy
Buenísimo y muy profundo tu poema Marisa Godoy... la noche es un interrogante abierto hacia la muerte ....
ResponderEliminarMarisa: Un poema para reflexionar, para leerse en voz alta y en voz baja, interna. Muy bueno...
ResponderEliminarCristian Jesús Gentile