De rodillas
Siempre pensé en el cielo
como en el hogar de dios
o de los dioses,
de aquello superior.
Hoy veo estos cielos cansados,
alicaídos, derrumbados,
y descreo.
Prefiero postrarme
ante tu belleza
aunque pierda
una y otra vez
la cordura.
© Dardo Passadore

Muy bueno Dardo...
ResponderEliminarFrente a lo bello que desborda, sólo eso, sólo tanto...
Abrazo grande
Muy bueno!! Excelente poema!!
ResponderEliminarExcelente poema y su remate final aún más Saludos desde San Miguel de Tucumán
ResponderEliminarBueno, poeta! Abrazo. Fabiana León
ResponderEliminarLos cielos caídos interpelan al poema en alza !!! Abrazo Dardo poeta
ResponderEliminara cielo caído, la poesía que se levanta.
ResponderEliminarTe abrazo, Dardo!
muy bello
qué fuerte Dardo! bello poema. Abrazo amigo.
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