para Andrés
no fue adrastra quien cargó
los remos
manchados de humedad.
ni quien en la tierra
con las manos húmedas reconoció la tierra.
la misma
lluvia junto a la memoria partida
su cuerpo
virgen de varón
reconoció
la mano de un hombre
© Lucas Margarit
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¡Qué delicadeza de poema!
ResponderEliminarcerrado final. no cabe otra palabra. hermoso. susana zazzetti
ResponderEliminarLa sutileza y la belleza de develarlo así: tan puro .
ResponderEliminarMuy buen poema sutil y un verso final muy logrado.
ResponderEliminarAbrazo.
Ana Romano.