12/8/19

Poema de Bibi Albert





MOEBIBIUS

Un acuerdo conmigo.
Un pacto de perdón.
Un entender que todo estuvo bien
aunque no lo parezca.
Un ser buril compasivo, indoloro.
Ese tomar distancia / necesario
para admirar la obra / terminada jamás.
Esa exclamación.
Ese abrazo pendiente
desde siempre
Acariciar mi espalda,
sentirme el corazón
como si lo apoyara en otro pecho.
Adivinar el trémulo calor de mi mejilla
contra otra mejilla:
la del suave consuelo de la soledad anaranjada.
Pegar barriga con barriga
de esa otra mitad que puedo ser
si me animo a saberme.
Y tentarme y reírme
y que todo me vibre y me sacuda:
la panza, la mejilla, el pecho, el corazón,
las manos en la espalda,
el suelo, los zapatos,
la reconciliación.
Perder la compostura
como si hubiera sido alguna vez compuesta.
Y no poder calmar la carcajada
ni querer, quién querría:
no hay forma de reírse que no sea feliz.
Y quedar extenuada,
con dolor de mandíbula y estornudos latentes.
Y desmayar entre los propios brazos.
Y despertar enseguida
pero treinta años antes.
Y entender que no hay durante
sino sólo principios y finales.
Y aplaudirme
de acá a la eternidad / ida y vuelta, ida y vuelta.

© Bibi Albert

4 comentarios:

Blogger Leonor Mauvecin ha dicho...

Hermoso poema que me hace mirarme en el espejo y sonreír desde tu palabra esperanzada

15 de agosto de 2019, 10:13  
Anonymous Pauli ha dicho...

Un balance positivo y un buern poema.

16 de agosto de 2019, 12:52  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué buen recorrido en esa tu moebibius, tomando distancia, volviendo, "que no se apaguen nunca / tu risa ni tus pasos" te diría el Pablo.
Verónica M. Capellino

22 de agosto de 2019, 12:29  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué buen recorrido en esa tu moebibius, tomando distancia, volviendo, "que no se apaguen nunca / tu risa ni tus pasos" te diría el Pablo.
Verónica M. Capellino

22 de agosto de 2019, 12:29  

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