11/4/17

Poema de Clelia Bercovich

                                  
                                                                           
Estambul no fue un sueño

A mi padre 

La nieve era algo abstracto .
Era como arena.
No hacía frío.  No recuerdo
las veintidós puertas del Gran Bazar.
Michel Piccolí rodó.
Había una flor azul. Y una mosca alrededor.
Alguien me dio un peine de plata
Fue  en un tren que la imagen vino a mí.
( frente a dos monjas).
Pasó enero.

Llegó junio, padre.

Y no te pude salvar



© Clelia Bercovich

5 comentarios:

Blogger Marta Raquel Zabaleta ha dicho...

Terrible y bello.

12 de abril de 2017, 18:13  
Blogger silvia l Loustau ha dicho...

Dolorosamente hermoso,


Silvia Loustau

14 de abril de 2017, 17:44  
Anonymous Anónimo ha dicho...

El poema acompaña el movimiento de la memoria que va desprevenida de detalle en detalle haciendo su itinerario de manera aparentemente errática, pero que desemboca, fatalmente, en el embudo del dolor de la pérdida. Gracias Clé!!!
Raquel Jaduszliwer

15 de abril de 2017, 19:58  
Anonymous Anónimo ha dicho...




La memoria, esa traidora. Bello poema, Clelia. Bellísimo.

Abrazo,

Alicia Márquez

16 de abril de 2017, 12:56  
Blogger Marily Canoso ha dicho...



"claro como una lámpara
simple como un anillo"
Es lo que se me ocurre decirte, parafraseando a ese Neruda memorizado en la adolescencia. Triste y evocativo. Gracias, Cle.

22 de abril de 2017, 21:57  

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