3/1/16

Poema de Bibi Albert


MÁSCARA

Se mira, se estudia, se disgusta,
no se va a acostumbrar al gesto irreversible.
Se pregunta cuándo fue, cómo tan rápido,
si hasta hace tan poco enamoraba.
Se esparce bien el humectante,
y algo pareciera mejorar, un poco.
La noche no es piadosa con los años.
¿Cuándo traza su surco cada olvido,
cuándo siembran allí sus huevos las arañas?
¿En qué momento distraído
la ínfima navaja de la pena
talla sus jeroglíficos infames,
sus muescas de venganza?
Se acuerda de otra luz en la mirada,
de párpados de pétalo,
de sonrisa sin precio,
Se acuerda. Se estremece.
Se pone sombra. Clara no,
porque hace efecto hinchado.
Mejor marrón, marrón glacé, un gris visón.
Y el lápiz. Antes se delineaba con pincel.
Ya no. No tiene la paciencia, el pulso.
Le saca punta al lápiz. Ennegrece lo anémico.
Pero el trazo no agarra. La piel no se despierta.
Pasa y pasa el esfumino, insiste en parecerse
a un oso panda, a una mujer golpeada,
cualquier cosa con tal de distraer
de la desértica verdad de cada día.
Finalmente la base. Que atrinchera y enduye
las huellas de la almohada, los soles herrumbrados.
Falta el brillo. Ahora sí.
Un perlado que diga: tuvo besos mi boca.
Muchos besos. Mi boca que tenía vida propia,
que barnizaba el fuego, que encontraba
las pepitas de oro del fondo de la sangre.
Y se mira de nuevo. Y se perdona.
Ya está lista por hoy, por unas horas,
para el espejo mentiroso de los otros.


© Bibi Albert

6 comentarios:

Blogger Adriana ha dicho...

Excelente, me encanta este texto que ya conocía, pero que disfruto cada vez que me pongo en contacto con él. Un beso grande. Adriana Maggio

3 de enero de 2016, 15:00  
Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Muy bien contado en versos el drama (tragedia muchas veces) de tantas mujeres. Abrazo, Inés Legarreta,

9 de enero de 2016, 14:32  
Blogger Teresa Gerez ha dicho...

me encanta este poema Bibí! como tus poemas, aún "sin maquillaje", sos linda! abrazo!

9 de enero de 2016, 16:09  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Gran poema, Bibi.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. El amigo Serrat tenía razón. Es un poema realista y piadosamente melancólico.

Un beso grande.

Alicia Márquez

9 de enero de 2016, 19:15  
Anonymous Pauli ha dicho...

Bueno, cruel y muy femenino.

11 de enero de 2016, 11:37  
Anonymous Anónimo ha dicho...

De lo ínfimo del make-up a toda una vida… Una genia!
Un placer leerte, Bibi!
Cariños.
Aly Corrado Mélin

24 de enero de 2016, 11:34  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal