26/11/15

Poema de Alejandro Drewes



Luego se libra la casa
a esa lenta carcoma
de los días y las noches
sin estrellas. Y el fruto
celeste al arbitrio queda
de unos pájaros oscuros

Estas tierras verdigrises
eran anchas como el mundo
que yace bajo las aguas
ahora. Tiendo el oído
pero ya nada responde
detrás de la grave arcada
del crepúsculo: acaso,
Diosa, querrás acoger
esta angustia, infinita,
bajo tu velo inmortal



© Alejandro Drewes

9 comentarios:

Anonymous jorgepablomoreno. ha dicho...

Leerte es un privilegio, Alejandro.

26 de noviembre de 2015, 6:14  
Anonymous Anónimo ha dicho...

una belleza de pájaros oscuros, de angustia infinita. una belleza intensa. susana zazzetti

26 de noviembre de 2015, 21:37  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Qué mundo sumergido donde nada responde...La angustia de unos pájaros oscuros. Como siempre, excelente, Alejandro!

28 de noviembre de 2015, 22:00  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Alejandro, olvide firmar mi comentario que figura como anónimo. Amalia M. Abaria. Un abrazo!

28 de noviembre de 2015, 22:07  
Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Oscuro, aczso lugubre el sentimiento de la vida, la angustia existencial.abrazo ines

29 de noviembre de 2015, 10:09  
Anonymous Anónimo ha dicho...

TAmbién he escrito a una casa. Somos una casa individual que habita la tierra como los días y las noches, a veces, sin estrellas. Tu voz es tu estrella iluminada, amigo Alejandro. Comparto tus angustias existenciales. Y me maravilla quien puede decirlas así. Un abrazo. Isabel Krisch

29 de noviembre de 2015, 18:39  
Anonymous Anónimo ha dicho...

abrazo,alejandro...hondo poema


maria del mar

30 de noviembre de 2015, 15:03  
Anonymous Beatriz Minichillo ha dicho...

Poema dramático de inocultable belleza

1 de diciembre de 2015, 16:03  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Profundo... cala en las entrañas...

muy bueno.

abrazote.

Cynthia Rascovsky

3 de diciembre de 2015, 13:17  

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