17/9/15

Poema de Graciela Aráoz

              
  XXVII 

Las mujeres de ese pueblo en el telar
hilan la luz.

Enhebran con su lengua el brillo que en la saliva
queda.
Siempre hay un después que se oculta
en sus enaguas.
Laten
mientran bordan ese atardecer que pasó.
Fue como un viento rojo
que se llevó la luz y sus destinos.

Las mujeres de ese pueblo no esperan,
no hablan,
miran los olores para zurcirlos
quietos en la trama.

El deseo las atraviesa mudas
mientras sus vestidos arrancan;


pero no piden,
               no esperan,
                          no hablan.


© Graciela Aráoz

7 comentarios:

Blogger Mónica Angelino ha dicho...

Muy bello, Graciela!

Besosssss

17 de septiembre de 2015, 12:36  
Anonymous Anónimo ha dicho...

muy buen poema ¡ bellísimo! susana zazzetti.

17 de septiembre de 2015, 14:25  
Blogger LIDIA CARRIZO ha dicho...

ME GUSTÓ TU OBRA. GRACIAS POR ESTAR Y COMPARTIR TU OBRA!.. LIDIACC.

17 de septiembre de 2015, 23:24  
Blogger Inés Legarreta ha dicho...

Muy bueno! El deseo presente, callado. Abrazo, Inés

18 de septiembre de 2015, 19:26  
Anonymous Ivana Szac ha dicho...

Querida Graciela:
Este poema, tantas mujeres y tu zurcir poético me resultó realmente emocionante. Es muy buena tu poesía! Felicitaciones!

18 de septiembre de 2015, 23:29  
Blogger Marìa Sonia Quevedo Hoyos ha dicho...

Bellas palabras nos muestran imágenes estáticas, mudas y apasionadas; mujeres de tiempo pasado que zurcen guardando olores, su latir. Lo que fue.

Bello poema.

20 de septiembre de 2015, 19:29  
Blogger Raquel Graciela Fernández ha dicho...

Excelente!

28 de septiembre de 2015, 13:52  

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